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15 de marzo de 2002
Levante E.M.V.

R. Martínez Artero/Mery Sales
Singular vecindad

De distancias y cercanías, de encuentros y desencuentros, están constituidas las singulares vecindades a las que da lugar la dual exposición de Rosa Martínez-Artero (Murcia, 1961), y Mery Sales (Valencia, 1970).

Cultoras, ambas, de la figuración pictórica, las autoras coinciden, además, al privilegiar una narratividad críptica proclive a múltiples lecturas de orden alegórico, protagonizada por solitarios personajes cuyas acciones se sugieren registros oníricos de la intimidad, idea a la que contribuyen sus atmósferas cromáticas envolventes y unificadoras.

En el caso de Rosa Martínez-Artero, esto se verifica en la aplicación de colores ocres y apagados en una semipenumbra que acoge, contiene, y desperfila a figuras anónimas por borrosas, habitantes sujetos a la cotidianidad escénica del simple transcurrir o en la espera de un algo indefinible, y a la ficción de la macrocefalia, la extravagancia del gesto corporal, el linde con el trazo esquemático, y el propio ambiente claustrofóbico.

Por contra, Mery Sales se apoya en la fragmentación del primer plano y el imperio del contraste dibujístico de sus personajes sobre inertes fondos, y el uso de colores planos y luminosos unificados en una reducida paleta lindante en lo monocromo. Historias, a su vez, de apariencias cotidianas, sus pinturas se centran en provocar la imaginación a través del contrapunto entre el impacto de lo formalmente evidente, y la extrañeza de lo alegóricamente representado por cuerpos suspendidos, caídos, o transmutados.

Christian Parra-Duhalde


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