Volver

7 de abril de 2006
Levante E.M.V.

"Nosotras mismas"
Una muestra reune los trabajos de ocho artistas valencianas

La exposición titulada Nosotras mismas, organizada por la Conselleria de Cultura de l'Ajuntament de Valencia, se inauguró en las salas del Museu de la Ciutat el pasado 8 de marzo con motivo de la celebración del Día Internacional de la Mujer. Esta iniciativa municipal se creó hace ocho años, y desde entonces más de sesenta mujeres artistas han podido mostrar sus obras en estas muestras colectivas que reflejan la realidad, artística y social, desde la pluralidad de formas y la libertad de pensamiento.


En esta ocasión han participado ocho artistas valencianas de estilos muy diferentes, en una exposición en la que se ha querido incidir en la escultura y, especialmente, en la pintura. De Aurora Valero, la artista más veterana del grupo, a María Cremades, último premio Arco como mejor artista joven española por la Asociación Española de Críticos de Arte, la manifestación ha recogido diferentes propuestas que han ido desde la crónica de la realidad hasta el universo más intimista de la creación, reflejando el peso específico de las mujeres en la sociedad contemporánea. Beatriz Carbonell, la única escultora de la muestra, presenta sus parabólicas esculturas en hierro y bronce, con las que refleja perfectamente un sutil mundo de huellas con un alto contenido lírico, y entre las que destacan las piezas tituladas Entre el cielo y el suelo y Equilibrio mental. Pilar Lacruz sigue trabajando en la pintura con un léxico que va desde el
camuflaje a lo decorativo, si bien está introduciendo en las composiciones afilados rompimientos visuales muy interesantes. Inmaculada Martínez refleja la figuración de corte pop y realístico, con variedad de tonos y volúmenes, en escenas de playas y bañistas. La obra de Rebeca Plana, que ahora recuerda las primeras pinturas de Philip Guston, manifiesta una fuerte expresividad que debería resolverse más claramente en sus facturas.


Los dibujos instalación de Mery Sales representan, a partir de un contenido crítico de la actualidad, las conspiraciones sociales. Sus seres sin cabeza, en las tonalidades de grises, blancos y negros, se convierten en un interesante archivo de imágenes seleccionadas de la realidad.

María Cremades, con sus personales bandas cruzadas en series de verde, muestra su particular visión de la pintura y su constante evolución. María Ortega insiste en su mundo fusiforme, en el que incluye elementos como cables, hilos y máquinas en composiciones muy bien pensadas y construidas. Por último, Aurora Valero, modelo a seguir por varias artistas generaciones de artistas valencianas, muestra sus pictóricas ensoñaciones abstractas con referencias del eterno femenino y unos estupendos dibujos.

En resumen, una exposición interesante, activista y esperanzadora con un único pero: el corto plazo de exhibición, por motivos desconocidos, de la misma.

Armando Pilato

Volver